2017/04/27

PREVENTA DE «LAS RAMAS MUERTAS DE NAKAHEL»






«Tiempo atrás creían que un enorme dragón de piedra, metales y gemas habitaba el interior del planeta. La cabeza tocaba una cara, la cola la otra, y una vez en cada ciclo se revolvía y hacía temblar los continentes. La criatura representaba la fuerza insalvable, pero también la sabiduría. Su corazón latía justo en el centro, bombeando la sangre roja que otorgaba el conocimiento. Mediante los ríos de venas y capilares alcanzaba cada punto de su piel, cada diente, garra y escama. Y había lugares bendecidos donde esa savia se filtraba hasta la superficie a través de estas plantas, semejantes a las entrañas del Dragón».




¡Saludos! Ya ha empezado la preventa de «Las ramas muertas de Nakahel». ¡Animaos si sois aficionados al cyberpunk o estáis descubriendo el género y queréis probar algo diferente! Para acceder a la página de la editorial, pinchad aquí.





2017/04/18

NUEVA NOVELA: «LAS RAMAS MUERTAS DE NAKAHEL»








«—Tiempo atrás creían que un enorme dragón de piedra, metales y gemas habitaba el interior del planeta —relató—. La cabeza tocaba una cara, la cola la otra, y una vez en cada ciclo se revolvía y hacía temblar los continentes. La criatura representaba la fuerza insalvable, pero también la sabiduría. Su corazón latía justo en el centro, bombeando la sangre roja que otorgaba el conocimiento. Mediante los ríos de venas y capilares alcanzaba cada punto de su piel, cada diente, garra y escama. Y había lugares bendecidos donde esa savia se filtraba hasta la superficie a través de estas plantas, semejantes a las entrañas del Dragón. Hay un templo y una escultura, haciéndose pedazos en lo alto de la isla, que lo recuerdan.
»Un día alguien se apropió de la idea para usarla como emblema, y lo curioso es que ya casi nadie sabe de dónde surgió. El árbol es una metáfora del sistema, donde el tronco, el nodo central, alberga al corazón que sustenta la Enramada por la que todos nos movemos».

¿Os gusta? Es mi nueva novela, «Las ramas muertas de Nakahel», y podéis leer los tres primeros capítulos en la página de la editorial. ¡Animaos y decidme qué os parece! : D
La maravillosa ilustración —que me ha quitado el aliento— representa a Miroir, el protagonista, y es obra de la maravillosísima Mar Espinosa. Pasaos por su blog y decidme si no queréis también a vuestro propio muchacho ; ):
¡Yottabytes de gracias, Mar!


2017/03/30

CON LA VISTA AL CIELO. Epílogo: Abajo en la Tierra







Saludos!
He preparado una sorpresilla para los aficionados que han seguido «Con la vista al cielo». Si también seguisteis la novela «Para extender las alas» y su epílogo, «Para extender las alas: En las alturas», y tenéis ganas de más, mandadme un mensaje privado o un email a corintia.bl@gmail.com y os enviaré una contraseña para que podáis acceder a la nueva pestaña de Contenido protegido. En ella encontraréis el epílogo de la historia de Leonardo, un pequeño remate que enlaza con el de Alas y donde aparecen viejos conocidos. ¡No olvidéis comentar en el mensaje que de verdad habéis leído las tres! Quisiera poder ofrecerlo en abierto, pero no solo destripa contenido sino que resulta poco comprensible sin antecedentes.
Muchas gracias por el apoyo. ¡Contadme vuestras impresiones! Y estad atentos, porque vienen más locuras...




2017/02/28

ELEGIDO, DE «PARA EXTENDER LAS ALAS», POR MAR ESPINOSA








«Sobre su espalda desnuda las cicatrices se abultaron ligeramente, se ensancharon y se rasgaron. Unos raigones negros sedosos y húmedos, similares a la piel de un polluelo recién nacido, brotaron de las aberturas, crecieron y se ramificaron a ambos lados de sus omóplatos, sobre sus hombros y bajo su cintura. Las finas hebras oscuras fueron expandiéndose, secándose y endureciéndose, adquiriendo poco a poco la apariencia de plumas, brillantes y hermosas como el terciopelo negro. Alas negras, enormes, perfectas…».


Bellísima visión de los elegidos plasmada por Mar Espinosa; si pincháis en el nombre, encontraréis otras muestras de su talento en su blog. 
Quienes habéis leído «Para extender las alas» y os habéis quedado con ganas de saber más, aprovechad que «Con la vista al cielo» está completa.

¡Gracias, Mar!